La decisión de ajustar el tipo de cambio por parte del ejecutivo ha desatado nerviosismo entre los consumidores ante el temor del traslado de ese ajuste a los precios de los productos. El gobierno también inició una campaña contra la especulación, alegando que los productos que hoy en día están en los estantes fueron adquiridos a tasa 2,15 BsF/$ por lo que un remarcaje no procedía. Surge la pregunta entre nosotros los consumidores ¿Deben remarcar los precios los comerciantes?. El presidente Chavez ha destacado la importancia de las matemáticas para una mejor comprensión del mundo, idea que compro. Así que saquen las calculadoras que vamos a echar números.
Imaginen a Carlos García, un comerciante que vende un producto A. El sabe que el inventario (en estante y almacén) que debe tener para que su negocio funcione, es de 10 piezas, y que su preveedor le vende esa mercancía a 100 BsF por pieza. El sabe que ese inventario le dura exactamente un mes y que tiene otros costos administrativos que equivalen a 100 BsF mensuales. Veamos como le va a Carlos en un mes de actividad económica en este mundo simplicado.
- Vende las 10 piezas esperadas a un precio de 130 BsF/Pieza. Ventas totales 1.300 BsF
- Tiene que pagarle al proveedor a final de mes para que éste le entregue las 10 piezas nuevas para la venta del mes entrante. El costo total sería de 10 piezas por 100 BsF/pieza, es decir, 1.000 BsF para el proveedor
- Carlos queda con 300 BsF de ganancia bruta pero todavía tiene que cancelar los otros gastos administrativos que equivalen a 100 BsF, así que su ganancia neta sería de 200 BsF, un 15,4% de sus ventas totales (200 BsF / 1.300 BsF)
Como pueden ver las ganancias de Carlos no son nada especulativas, pero qué pasa en este nuevo escenario en el que el proveedor le dice que el costo del producto A se duplica. ¿Que hace Carlos ahora?. Analicemos el escenario que recomienda el gobierno, es decir, que el inventario que tiene justo ahora, 10 piezas, lo venda con el precio sin ningún cambio.
- Vende las mismas 10 piezas esperadas a un precio de 130 BsF/Pieza. Ventas totales 1.300 BsF
- El proveedor le dice que debido a la nueva tasa de cambio, 4,3 BsF/$ lamentablemente el producto A duplicó su costo y el costo unitario nuevo es 200 BsF. Carlos sólo tiene los 1.300 BsF así que no puede cancelar la totalidad del despacho que son 2.000 BsF. Se sienta a meditar desconsolado ya que esos 200 BsF que se ganaba hace un mes son los justos para mantener su familia
Con estos números es posible apreciar que eso llamado "reposición de inventario" sí tiene un peso importante. Es oportuno y pertinente es explicar cuánto debe aumentar Carlos para mantener el margen de ganancia del último mes. Analicemos ahora el escenario en el que Carlos decide duplicar su precio de venta:
- Vende las 10 piezas esperadas a un precio de 260 BsF/Pieza. Ventas totales 2.600 BsF
- Tiene que pagarle al proveedor a final de mes para que éste le entregue las 10 piezas nuevas para la venta del mes entrante. El costo total sería de 10 piezas por 200 BsF/pieza, es decir, 2.000 BsF para el proveedor
- Carlos queda con 600 BsF de ganancia bruta pero todavía tiene que cancelar los otros gastos administrativos que equivalen a 100 BsF, así que su ganancia neta sería de 500 BsF, un 19,2% de sus ventas totales (500 BsF / 2.600 BsF)
Si Carlos duplica el precio de venta estaría castigando al consumidor más de la cuenta, así que lo más sano desde el punto económico es que recalcule el precio de venta para que el margen de ganancia se mantenga según el volumen de ventas del mes. Ese número sería aproximadamente 248,2 BsF, cerca de un 91% de aumento. Incluso si lo que quiere Carlos es mantener sus 200 BsF de ganancia sin importarle la relación Utilidad Neta-Ventas, el precio de venta que debería colocar es 230 BsF, un 77% por encima del precio anterior.
De todo esto pueden sacar dos conclusiones. Uno, la política de ataque a los comerciantes por ajustar los precios me parece injustificada y hasta fútil porque en algún momento esos inventarios de la discordia se acabarán y los nuevos entrarán al mercado. Dos, los empresarios deben analizar muy bien la incidencia del aumento de los precios de sus insumos, materias primas o productos para la venta en su estructura de costos, porque como vimos, el traslado del aumento no es tan evidente como a veces pensamos.